siliconas

Siliconas, ¿Sabemos qué son y por qué las evitamos?

Siliconas, “silicone-free”, ¿Que es?

A grandes rasgos, todos somos conscientes de que cada vez tienen más popularidad los cosméticos “silicone-free”. Sin embargo, ¿sabemos qué son las siliconas?, o ¿por qué las evitamos?

Químicamente son polímeros que contienen enlaces Silicio-Oxígeno. De ahí su nombre: siliconas. Si tenemos en cuenta que la química orgánica (que da lugar a cualquier ser vivo que conozcamos) se basa en el Carbono, podemos intuir que ninguna silicona se parecerá en estructura a ninguna de las moléculas que forman nuestro organismo. Por tanto, no hay interacciones, y no aportarán ningún beneficio real.

A su vez, el hecho de tener una estructura química tan diferente hace que,  igual que no hay interacciones con nuestro organismo, tampoco las haya con el medioambiente: son inertes.

Ya tenemos dos datos más: no son ni biodegradables, ni ecofriendly.

¿Por qué se utilizan las siliconas entonces?

Básicamente porque son “emolientes” relativamente baratos, y tienen un plus de textura que gusta mucho al consumidor: son ligeras, y dan un tacto suave y sedoso. Además, en productos para el pelo, mejoran el brillo y el acondicionamiento.

Pero bien, volvamos al hecho de que son “emolientes”. Un emoliente es un tipo de ingrediente  que aporta textura y contribuye a mantener el film hidrolipídico de la piel; y es además vehículo de los ingredientes activos. Son generalmente compuestos grasos, y su estructura es mucho más compatible con la piel.  Además, ayudan a mantener la hidratación y mejoran el aspecto.  Un ejemplo serían aceites vegetales, mantecas, derivados de ácidos grasos, derivados de glicerina, etcétera.

Las siliconas, como ya adelantaba, son ingredientes de origen sintético que dan buena textura, pero no aportan ningún extra nutritivo ni de hidratación.

Existen varios tipos de siliconas:

Las más ligeras y volátiles (cyclomethicone o ciclopentasiloxane), que dejan menos residuos. Suelen utilizarse como ingrediente principal en sérums , bases correctoras, champús, maquillajes, cremas faciales, etc. En productos capilares, no suelen faltar.

Otro tipo serían las más consistentes (dimethicone o isohexadecane), éstas se acumulan y forman una capa oclusiva que puede taponar los poros. Son ampliamente utilizadas en todo tipo de cosméticos.  En el caso de los que se aplican en la piel, disminuyen el TEWL (pérdida transepidérmica de agua), por lo que aportarán una “falsa” hidratación. Bajo mi punto de vista, éstas son peores. No son solubles en agua, y para eliminarlas hacen falta tensioactivos (jabón y frotar bien).

Como algo personal, me llaman mucho la atención dos tipos de productos: sérums capilares, y bases pre-maquillaje. Echadle un vistazo a los ingredientes, a ver qué encontráis en primera posición.

Por poner un ejemplo, y salvando las distancias, sería algo parecido a abrigarte con un jersey de lana, y hacerlo con un chubasquero de plástico.

Por supuesto, si queréis alternativas a las siliconas, las hay.

473711578b10a02cb19a54c7e2f6d34bb2ea6747_860

Comentarios (3)

    • Ana Pico

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *