Cómo usar un limpiador natural facial limpiador natural facial

Cómo usar un limpiador natural facial

El limpiador natural facial es parte del kit de belleza y de una rutina. Como su propio nombre indica se utilizar para limpiar los poros de la piel, especialmente los de la cara ya que son los más sufridos.

Beneficios del limpiador natural facial

  • Piel limpia, suave y lisa (con menos imperfecciones). La suciedad urbanita y la grasa de la cara se acumulan en los poros y son los culpables de que salgan espinillas, granos y puntos negros. Usar un limpiador aliviará los síntomas de las que haya y prevendrá futuros granos. Esto, obviamente, dejará la piel suave.
  • Efecto antienvejecimiento. Limpiar la piel de los efectos nocivos y retirarlos de ella hace que, por una parte, no la ataquen y por otra, la piel esté preparada para el posterior tratamiento con hidratantes.
  • Piel saludable y fresca. Los limpiadores son como los exfoliantes, pero de uso diario. Son mucho más suaves en su limpieza y aún así limpian la piel y la dejan fresca y sana. La mayoría sirven de desmaquillante, pero también se usan al final de un largo día.

¿Qué limpiador natural facial usar?

Como todos los productos, se debe elegir bien en función de las necesidades de nuestro cutis ya que los hay de muchos tipos: leches, geles, aguas, espumas…
Cada uno está recomendado para un tipo de piel. Utilizar uno no adecuado puede suponer empeorar afecciones del cutis como granos o rojeces.

Piel seca: Necesitan ingredientes humectantes. Aquellos que hidraten la piel además de limpiarla. Entre ellos están: la Manteca de karité, aceite de almendras, de oliva, de semillas de girasol, etc. Su función es la de mantener la película de hidratación de la piel. Para identificarlos correctamente los podemos buscar por el nombre de: leches desmaquillantes (la forma más tradicional) o también como aceites limpiadores
Piel mixta: Para este tipo de piel se recomiendan limpiadores con ingredientes astringentes. Son sobre todo aquellos que se extraen de vegetales aromáticos como el romero, la lavanda, la menta, el limón o el té verde. Se busca eliminar el brillo y el sebo de la piel sin llegar a resecarla por completo. Los productos que tienen este tipo de ingredientes suelen responder al nombre de espumas y geles faciales. También pueden usarse las aguas micelares.
Piel grasa: Igual que en el caso anterior, pero siendo más generoso con el producto en todas las zonas de la cara.
Piel extra sensible: El agua micelar o termal es lo óptimo para las pieles que no aceptan otros tipos de productos.

¿Cómo sacarle provecho al limpiador natural facial?

Cuando es mejor usarlo es por la noche, tras un largo día. Coge un algodón desmaquillante y empapalo en el limpiador natural facial. Empieza a dibujar pequeños círculos sobre la piel. Detente en las zonas donde se acumula más suciedad. En los pliegues de la nariz, la barbilla y la frente. Es decir, en la llamada “zona T”. Siente cómo refresca y cómo el algodón acaba por no quedar blanco tras un par de pasadas. No tengas miedo en usarlo sobre los párpados y la zona de las cejas. No dañan el pelo ni escuecen particularmente.
Establece esto como una rutina y sé constante. La piel lo agradecerá. No dejes que se acumule una capa de suciedad en ella. Cuídala.

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